Las motos son para el verano

Acabo de vivir mi peor experiencia motera.

Después de escribir mi último correo de hoy, cojo el casco, meto la cabeza en los despachos de la gente para saludar a los últimos personajes que quedaban por el departamental, una visitilla rápida al cuarto de baño… y bajando las escaleras miro por la ventana- vaya, parece que se ha oscurecido un poquillo el día… -pienso. Unos cuantos brincos más y estoy en la puerta del departamental.

Según estoy saliendo miro los jóvenes álamos que hay plantados en el cesped de la escuela y resulta que se movían de un lado a otro con más ritmo que las Grecas (antes de que Tina apuñalara a Carmela, claro. Pero eso es otra historia…).

Joder que vientaco! -me dije.- Voy a tener que agarrarme bien de camino a casa, menos mal que son solo unos minutos de viaje.

Últimamente ni siquiera llevo una chaquetilla. Ya se que ir en moto es muy peligroso en cualquier época del año y que el calor no es excusa para no llevar una buena chaqueta, pero a veces… ya se sabe. El caso es que todo mi parapeto era un polo del Zara. Eso y mi orgullo motero, que últimamente está de lo más sensible.

Mmm… me ha caído una gota? Bueno, habrá que darse prisa. Llego a casa en na! Total, ¿cuánto puede llover de aquí a mi casa? – Que cuanto puede… me cago en… que cuanto?? Joderrrr!!! Pues no solo estaba calado hasta los huesos trescientos metros más tarde, sino que me ha pillado tooooooooda la tormenta de esta tarde, que ha durado exactamente lo que tardo en llegar de la escuela a mi casa. Eso es, ha empezado cuando he arrancado y cuando he llegado a casa me ha dado la sensación de que girar la llave para apagar el motor ha sido como cerrar el grifo. Justito el trayecto.

Lo mejor ha sido cuando en la primera rotonda he pensado- bueno, me voy a mojar, pero no es para tanto -y en ese preciso instante algo ha caido sobre el depósito haciendo un pequeño “clonk”. Así es, GRANIZO!! Los “clonks” enseguida dejaron paso a los “pocs” (es difícil buscar una onomatopeya para el ruido que hace el granizo al chocar contra un par de brazos de motero desnudos). Los “pocs” duelen y dejan los brazos rojos. Sobre todo si vas a ochenta por hora.

Así que ahí estaba yo. Empapado, de mal humor, cagado de miedo porque la rueda trasera patinaba…

Pero qué cojones!!! Y lo que mola ser motero?!?!?

Vvvvvvvvvvvvvvvvvv’s a tossssss!!!

6 Comments

  • Anonymous
    June 10, 2005 - 11:43 pm | Permalink

    Mi teoría se confirma: las motos no son útiles.
    Por cierto veo en el candelabro un muñeco de nieve navideño. Estoy en lo cierto? Necesitais ayuda urgente.

    Besos.

  • Anonymous
    June 11, 2005 - 10:00 am | Permalink

    Hostias, a mi eso me pasó una hora entera en un camino perdido con la bici …. Es una experiencia inolvidable 🙂

    luis.

  • Anonymous
    June 12, 2005 - 10:17 am | Permalink

    Jeje, hay que modernizar los electrodomésticos caseros, que eso parece cuéntame. 😉

    grex

  • Teo
    June 12, 2005 - 11:31 am | Permalink

    El “video” que se ve ahí, es del sistema 2000. Tiene unos 20 años y está ahí por motivos de “backwards compatibility”.

    😉

  • MarK
    June 12, 2005 - 3:01 pm | Permalink

    En un post sobre tu afan motero se discute acerca de lo que hay y no hay en el salon de tu casa. Pues voy a contribuir diciendo que a mi lo que me mola es esa “Última cena” en madera.

    Por cierto ese video a nosotros sus amigos nos ha dado muchas horas de diversión viendo pelis amigo grex.

    Bye^2

  • Bynary
    June 13, 2005 - 11:44 am | Permalink

    Yo sigo teniendo por ahí un video beta… Y es que en algunas cintas todavía tengo los dibujos de los caballeros del Zodiaco y las sesiones de pressing catch de tele 5….

    Lo que tienes que tener en cuenta es que siempre debes llevar la cazadora… Que luego pones excusas para jugar al baloncesto…

    Un saludo…

    PD: No viene mal de vez en cuando una duchita y sobre todo en verano

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