Monthly Archives: April 2006

Varios

Cinco años después

He leido de todo…

…que si es un refrito de Lateralus más Ænima
…que si se han quedado sin ideas
…que si han sido demasiado influenciados por Meshuggah
…que si lo escuchas al revés Maynard James Keenan lee la alineación del Eibar
…que si es el peor disco de Tool
…que si es un disco cualquiera…

Bueno, pues yo he perdido el control de mis esfínteres escuchándolo.

Creo que es hora de volver a comprar un CD…

Varios

Comer, beber, amar

Eat, drink, man, woman.
Basic human desires.

Can’t avoid them.

All my life, every day,
that’s all I’ve ever done.

It pisses me off. Is that all there is to life?

Pues si señoras y señores.

Hoy no voy entretenerme con chorradas. Tan solo recomendar una película que acabo de ver por enésima vez con la excusa de “ponérsela a mi madre”.

Comer, beber, amar” (1994) de Ang Lee es sin duda una de mis películas favoritas desde siempre.

Un cocinero viudo y con tres hijas casaderas que pierde el paladar, encuentra una segunda oportunidad y demuestra que la vida tiene sentido mientras tu quieras dárselo.

Una estudiante universitaria con un padre cocinero viudo y dos hermanas mayores, la vida la encuentra a ella y aprende a no esconderse.

Una exitosa mujer de negocios, la mediana de tres hermanas con un padre cocinero viudo. Se encuentra a si misma cuando creía que ya no quedaba nada más por encontrar.

Una gris profesora de instituto, la mayor de tres hermanas con un padre cocinero viudo. Encuentra el amor al volverse egoista.

Una historia preciosa contada con un gusto exquisito.

Creo que tengo que dejar de leer a Bucay por una temporada…

Varios

Expresión Corporal

¿Alguna vez os habéis preguntado qué es la expresión corporal?

Si la respuesta es si o no, me da lo mismo, porque yo os lo voy a contar con un ejemplo muy claro: lo que puede llegar a decir la cara de un mecánico. Eso es expresión corporal.

Los que me conocen ya saben que hace poco tuve un accidente con mi coche (Tomás). Si, mi coche tiene nombre, se llama Tomás. Mi moto se llama Victoria y mi guitarra Lola. Hace poco alguien me comentaba que eso “no era demasiado normal…” Bueno, sea como sea, el caso es que lo que es seguro es que hay manías peores que ponerle nombre a las cosas.

El accidente en sí fue más espectacular que cualquier otra cosa. Un tipo empotró su vespa contra el morro de mi coche y salió volando por encima de él. Por suerte no le pasó nada y no hubo que lamentar más que daños materiales en su moto y en mi coche. No quiero liarme a describir el accidente que no es a lo que voy. Solo comentar que fue leve, de esas “cosas que pasan”, tampoco fue fruto de ninguna imprudencia y también que legalmente la culpa fue mía.

El caso es que mi coche perdió medio parachoques y tiene una abolladura en una aleta. Tengo el seguro a terceros así que tengo que pagar la reparación yo mismo. Llevaba un par de semanas con la placa de la matrícula enganchada en el salpicadero y soltando trocitos de parachoques en las autovías así que el viernes definitivamente saqué tiempo para ir al taller y enseñarle el asunto a un profesional de la chapa y pintura.

Cada vez que hablo con un mecánico se me queda cara de gilipollas. En serio, pase lo que pase y haga lo que haga… siempre se me queda cara de tonto. No solo por aquello del síndrome de “la junta la trócola” que se da cuando no entiendes lo que te dice. Aparte, es que tengo la sensación de que los mecánicos tienen una habilidad innata y exclusiva de los de su gremio:

Los mecánicos hablan al mismo tiempo con su voz y con su cara.

Si si, lo que os digo. Y no siempre dicen lo mismo. De hecho, en esta última visita que le hice a mi mecánico tuve la extraña sensación de estar hablando con dos personas diferentes, la que podía escuchar y la que podía ver. Era como una conversación a tres partes en la que también intervenía… la cara del mecánico.

Aquí está la transcripción (fiel al 99%) de la conversación que tuvimos:

Teo: Hola.
Mecánico: Hola.
Cara del mecánico: Hola.

Teo: Vera, le traigo mi coche que tiene una serie de desperfectos porque hace poco he tenido un accidente con el.
Mecánico: Perfecto, ¿lo tienes ahí fuera? Enséñamelo…
Cara del mecánico: Vamos a ver…

Teo: Pues ahí tienes, como puedes ver el parachoques está hecho polvo y hay algunos desperfectos aquí… acá…
Mecánico: Si si, el parachoques habrá que cambiarlo.
Cara del mecánico: ¡jajajajaaaaaa… pero qué tarugo eres! ¡Vaya piña te has dao eh! jo jo jo joooooo… que torpe tienes que ser. ¡Melón! Aaaaayyy…

Teo: Claro, habrá que cambiar el parachoques y he tenido suerte de que no hay mucho más.
Mecánico: Si bueno, el parachoques… mmm…
Cara del mecánico: No hay mucho más eh… mira chaval, no me tientes que me conozco y no me sujeto. ¿Que no hay mucho más? Si te crees que te vas a marchar de aquí con un simple cambio de parachoques vas listo. ¡Te vas a cagar!

Teo: (Mirada absorta y expectante mientras el tipo husmea)
Mecánico: Es que estas cosas a veces parecen poco, pero pueden traer otros problemas. Deja que eche una ojeada… (mientras se agacha a ver los desperfectos)
Cara del mecánico: Con lo que me cuesta mover esta barriga, te aseguro que cuando me agacho, vuelvo a la superficie con un problema que merece la pena hacer aflorar…

Teo: (Continua mirada absorta, dummy mode on)
Mecánico: Vaya vaya…
Cara del mecánico: ¡jojojooooooo!

Teo: ¿Pasa algo?
Mecánico: (Incorporándose) Es que verás…
Cara del mecánico: ¡Empieza a bajarte los pantalones! Que me apetece darte por el culo.

Teo: ¿Si?
Mecánico: ¿Ves esa especie de lata de refresco que se ve donde debería estar la mitad de parachoques que ya no está?
Cara del mecánico: …creo que tenía un tubo de vaselina por alguna parte… un segundito…

Teo: Si, la veo. ¿Parece una especie de filtro no?
Mecánico: Así es, es el filtro de partículas del aire acondicionado.
Cara del mecánico: …mmm… si, ¡aquí está!

Teo: ¡Joder! Pues ya les vale ponerlo ahí justo detrás del parachoques ¿no? Además, ahora que me fijo, ¡están todas las tuberías retorcidas!
Mecánico: ¡Exacto!
Cara del mecánico: Colabora y te dolerá menos.

Teo: ¡Puf! Pues ahora que lo pienso, no me he fijado si funciona el aire acondicionado. Desde el golpe no lo he encendido.
Mecánico: Ya.
Cara del mecánico: ¡Qué haces! ¡No te retuerzas!

Teo: Bueno, como el coche te lo dejaré por aquí el lunes, puedo probarlo mientras.
Mecánico: Si, claro. Puede que funcione.
Cara del mecánico: Vale vale… esta vez te has librado. Pero no creas que esto va a quedar así.

Teo: Bueno, así a bote pronto, ¿cuánto costará la reparación?
Mecánico: Vale, deja que calcule…
Cara del mecánico: La cuestión no es cuánto puede costar sino cuanto te va a costar…

Teo: (Observando)
Mecánico: Pues contando las piezas y el montaje…
Cara del mecánico: Mi niño me ha pedido una PSP…

Teo: (Esperando)
Mecánico: … veo que el enganche del faro está medio roto también…
Cara del mecánico: … y mi mujer dice que no la saco nunca…

Teo: (Tomando aire)
Mecánico: … parece que además habría que pedir el falso faro antiniebla…
Cara del mecánico: … esa mala perra me tiene hasta las pelotas…

Teo: (Con el miedo en el cuerpo)
Mecánico: … y suponiendo que no surgen más complicaciones…
Cara del mecánico: … y la mayor quiere irse a esquiar…

Teo: Bueno, ¿más o menos?
Mecánico: … unos 700 euros.
Cara del mecánico: … y siéntete con suerte, porque podría haber hecho que tuvieras que vender alguno de tus órganos, pero me has pillado de buen humor.

Teo: ¡Diosss! Es una pasta…
Mecánico: Pffff… no es tanto. Eso sería lo más ajustado que puedo hacerlo.
Cara del mecánico: ¡Maldito desagradecido hijo de la gran puta! Tienes suerte de que se me ha calentado la boca y te he dicho 700 demasiado pronto.

Teo: … pero bueno, qué remedio.
Mecánico: Estas cosas son así.
Cara del mecánico: Todavía tengo ganas de sodomizarte, así que no juegues conmigo chaval.

Teo: Si, qué se le va a hacer…
Mecánico: Bueno, piensa que no he incluido el filtro del aire acondicionado. Supongamos que funciona así como está. Podría intentar enderezar esas tuberías, pero el aluminio es muy malo de malear y puede rajarse. Si se lo sumas, la cosa podría subir a los 1200 euros.
Cara del mecánico: Como me sigas tocando las pelotas, te acabo de estropear el filtro de una patada y tendrían que terminar de pagar la reparación tus hijos y los hijos de tus hijos y los hijos de los hijos de tus hijos y así por los siglos de los siglos…

Teo: No no, el filtro no lo toques. Lo pruebo este fin de semana y te digo el lunes si funciona. En caso de que así sea, mejor no lo toques y que dure lo que dure ahí como está.
Mecánico: De acuerdo.
Cara del mecánico: Autocontrol… autocontrol…

Teo: Bueno, pues el lunes me paso y te lo dejo por aquí. ¿Crees que lo podríais tener antes de semana santa?
Mecánico: mmm… tendría que mirarlo. El lunes te comento seguro, pero puede que si.
Cara del mecánico: ¡jajajaaaaaa! ¡Antes de semana santa! Será de la del 2007 ¿no?

Teo: Vale, pues el lunes nos vemos. Adiós y gracias.
Mecánico: Hasta el lunes.
Cara del mecánico: Disfruta este fin de semana porque acaban de abrirse las puertas del infierno.

El siguiente lunes…

Teo: Hola.
Mecánico: Hola.
Cara del mecánico: ¡Tu!

Teo: Vengo a dejarte el coche.
Mecánico: Vale, perfecto.
Cara del mecánico: Ya eres mío.

Teo: Además, te quería comentar una cosilla. El elevalunas del conductor ha dejado de funcionar y ahora que viene el calorcillo… mal asunto. ¿Podéis hacer algo con eso también?
Mecánico: Claro.
Cara del mecánico: Eso va a costarte dinero, amigo.

Teo: Espero que no suba mucho el presupuesto.
Mecánico: Bueno, las piezas rondarán los 80 euros y hay que sumarle el montaje.
Cara del mecánico: Lo que tu esperes no importa.

Teo: Bueno, lo que sea. Ahí te lo dejo ¿vale?
Mecánico: Perfecto.
Cara del mecánico: aha…

Teo: Pilla mi teléfono y si hay alguna complicación me avisas.
Mecánico: Ok, dime.
Cara del mecánico: Si pudiera lo apuntaría directamente en papel higiénico.

Teo: tal tal tal… tal tal… tal tal … tal tal.
Mecánico: Vale, ya lo tengo, pero si eso ya me pegas tu un toque a mi a finales de semana eh…
Cara del mecánico: ¿Para qué quieres que te llame eh? ¿Para contarte como husmeo entre los cds de la guantera?

Teo: Vale, pues nos vemos entonces. Adiós y gracias.
Mecánico: Tranquilo, aquí queda esto en mis manos.
Cara del mecánico: Llenas de mierda por cierto y no pienso usar guantes para manosear la tapicería.

Teo: ¡Ah! Se me olvidaba, el aire acondicionado funciona perfectamente.
Mecánico: Me alegro, has tenido suerte.
Cara del mecánico: ¡Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!