Monthly Archives: May 2007

Motos Varios

Adiós Victoria, Hola Rafaela

Amigos, hoy hace 810 kilómetros desde que una nueva compañera ha llegado a mi vida.

Lo habéis adivinado, he cambiado de moto 🙂

Mi antigua moto, Victoria, era una Kimco Venox. Una custom coreana muy popular. No entendía absolutamente nada de motos cuando la compré, y tampoco es que ahora entienda mucho más. Pero si lo suficiente para enteder, echando la vista atrás, que tan solo esa frase custom coreana ya vale para darse cuenta de que algo no va bien… es como decir, ¿Te vienes a un concierto de blues italiano?.

¿Porqué la compré entonces?

Pues, era barata, era bonita y era fácil de llevar. En realidad, sigo creyendo que es una buena moto para empezar. Además, era una moto de 250 cc. y 26 caballos de potencia. Lo que hacía que fuera legal montarla sin limitación alguna durante los dos primeros años de carné de moto. Además, ¿he dicho ya que no tenía ni puta idea de motos?

No me entendáis mal. Durante dos años (y no demasiados kilómetros por diferentes motivos), Victoria me dio muchas alegrías. Aprendí lo básico de montar en moto, aprendí algo (muy poco) de mecánica, aprendí que los moteros de verdad no saludamos a los de los escuterses, averigüé que un tubo de escape rabioso puede marcarte de por vida y que los mecánicos de motos son tan liantes como los de coche.

Pero poco a poco empecé a verle pegas a Victoria. Básicamente, pesaba mucho y por eso no frenaba del todo bien. Tenía poca potencia (y pesaba mucho) y por eso no tenía demasiada aceleración. Tampoco tenía una velocidad punta respetable (unos 140 cuesta abajo y con el viento a favor) entre otras cosas porque era un poco culogordo (la moto, yo también, pero la moto más).

No se si lo he dicho, pero Victoria pesaba mucho. Era un puto hierro coreano de 200 kilos llena de cromados y grande y aparatosa, con más eslora que el Bribón y no andaba na… eso si, sonaba a gloria.

Si a todo esto le unimos que empecé a probar motos de amigos que me gustaban más, la cosa empezaba a ser bastante predecible.

Iba a cambiar de moto.

Lo primero era deshacerme de Victoria. La había cuidado bien y es una moto que no se devalúa demasiado al venderla de segunda mano. Así que no me costó mucho encontrar comprador. Fue fácil y en Enero ya la había vendido. (Más tarde supe, que después de hacerle solo 1000 kilómetros más, su nuevo dueño le había roto una biela). Lo que le ha supuesto una reparación con factura profesional y un cabreo conmigo también profesional. El asunto se solucionó sin sangre porque el chico era un auténtico caballero y porque yo fui honesto y tenía la conciencia tranquila. Todas las revisiones estaban en regla, yo había cuidado bien la moto y no tenía problemas aparentes. Fue sencillamente, mala suerte.

¿Porqué se rompió entonces? Pues porque es un puto hierro coreano barato y en realidad no se la recomiendo a nadie ahora, a toro pasado. Aunque siempre sospeché que era una mierda… Una mierda a la que tenía cariño, pero una mierda. (No es la única cosa que no me conviene a la que le cojo cariño, pero eso es otra historia.)

Bien. El caso es que me encontraba comenzando el 2007 sin moto y pasando ganas a cualquier cosa de dos ruedas que me cruzara por la calle. El problema, era que al probar las motos de mis amigos, me había dado cuenta de que… me daban miedo. Así de sencillo. Había probado una Suzuki SV y una Kawasaki ER5. Motos de media cilindrada con prestaciones suficientes para acojonar a un pobre novato como yo.

Aún así, seguía mirando motos y en algún momento u otro, pensé en cada una de estas candidatas:

No tenía muy claro que hacer… y entonces llegó ella.

Kawasaki empezó a vender su nuevo modelo Versys 2007. Una nueva moto en la linea de las trail asfálticas, muy de moda últimamente. Con una ligera inspiración en las motos de campo, pero adaptada enteramente a la carretera. Estética peculiar y muy buenas prestaciones para un uso diverso. Una moto alta para mi que soy grandote y muy lógica. Me enteré de que podías pedir hora para probarla y allí que me fui.

Me la prestaron media hora y tardé una hora en devolverla al concesionario (en parte porque me perdí al volver, pero también porque me había gustado mucho ;-). Solo había un problema.

Había pasado miedo conduciéndola por las calles de Madrid.

Recordaba una señora temblando con los ojos fuera de las órbitas en mitad de un paso de cebra cerca de la calle Francisco Silvela y una marca de frenazo de unos dos metros tras de mi. Yo permanecía inmóvil. Respirando entrecortadamente y con las manos aferradas a los frenos y los mandos. Me recompuse… y le dije… Ejem… Estooooo… pase usted señora. Se desmayó.

Recordaba un autobús delante mío en Cuatro Caminos. Pensé, si es cierto lo que dicen, con esta bicha debería poder adelantar a este autobús con cierta facilidad. Retorcí el acelerador. El espacio-tiempo dejó de existir como tal y el universo se plegó. Todo se veía distorsionado a mi alrededor y el autobús se perdió tras de mi, mientras yo me adentraba en un salto en el hiperespacio. Perdí el conocimiento por un instante. Me desperté en Moncloa.

Durante semanas estuve pensando en si comprarla o no.

Entonces empecé a pensar en lo fácil que era sortear el tráfico con ese punto de aceleración. En esos espejos que pasan por encima de los retrovisores de los coches, permitiéndote serpentear con agilidad. Ese manillar alto y ancho que facilita la maniobrabilidad. Ese asiento alto que no me hacía parecer una mierda pinchada en un palo. La postura de conducción con las piernas flexionadas, listo para reaccionar, pero el torso erguido y la cabeza por encima del tráfico para una buena visibilidad. La pantalla que protege del viento en carretera. Ese tubo de escape recortado y escondido para que nadie se vuelva a quemar nunca más.

Ese sonido a bestia parda bicilíndrica, a libertad y a aventuras…

Ejem… bueno, estoooo… que me gustó y que me la he comprado, ¿vale?

Kawa Versys negra. 650 cc. 64 cv.

Ligereza, manejabilidad, versatilidad, estética… muy práctica. Válida para todo tipo de usos.

¿Qué es lo que más me gusta de ella? Pues que voy más seguro y que es muy divertida.

Teo, Teo!! ¿Cómo puedes ir más seguro en una moto que alcanza los 210 kilómetros por hora? Pues primero porque tengo cabeza (o intento tenerla). Segundo porque pesa poco (180 Kg.) para lo buenos que son los frenos. Tercero, porque da lo máximo del motor a medias revoluciones. Esto se traduce a que obtienes las máximas aceleraciones entre los 50 y los 120 km/h, lo que te permite escapar de situaciones comprometidas en el tráfico con facilidad. Siempre te puede pasar algo. No deja de ser una moto. Pero deseadme suerte, porque la voy a utilizar todo lo que pueda y con todo el sentido común que requiere (intentaré).

Se llama Rafaela.

Abrazaco.

Opinion Varios

Voto Nulo, Voto en Blanco, No Votar

Hola,

No penséis que voy a marearos con política. Tampoco voy a dejar entrever mis inclinaciones ideológicas (espero) por este, mi blog.

Pero últimamente hemos discutido en el curro sobre qué significa exactamente, votar nulo, votar en blanco y no votar. Si, es cierto que más o menos todo el mundo tiene la noción correcta. Pero todavía conozco alguno que no lo acaba de tener claro. Sobre todo el mito ese de que “votar en blanco es como votar al que gana”.

Por eso, he pensado que podría colocar aquí un pequeño texto con lo poco que he averiguado del tema (que espero que sea correcto) últimamente. En realidad, lo acabo de escribir para un foro y he visto la oportunidad ideal para reutilizarlo 😛

Ahí va…

Parece que hay cierta confusión sobre qué significa no votar, votar en blanco y votar nulo. Pues resulta que últimamente he tenido la oportunidad de hablar de este tema con muchas personas y, aunque ya lo tenía más o menos claro, además me he visto obligado a informarme fehacientemete porque este año me toca ser vocal en mi mesa.

No votar:

Veo que hay gente que se indigna con aquellos que manifiestan su intención de no votar. Les achacan que más tarde se quejarán por algo que no les guste. Y yo digo, harán bien en quejarse y seguirán en su derecho. Como bien se ha dicho, votar es un derecho. No es una obligación. Cada cual ejerce su libertad como quiere y nadie pierde el derecho a opinar, el derecho a estar en desacuerdo con el gobierno o el derecho a percibir todos sus derechos como ciudadano, por no haber votado.

Votar blanco:

Creo que mucha gente no acaba de tener claro qué significa el voto en blanco. Es más, tengo la percepción de que existe el mito de que el voto en blanco beneficia al ganador. Pero en realidad, el voto en blanco no se computa a la hora de hacer el reparto de escaños. Así de sencillo. Podéis comprobarlo leyendo la Ley Orgánica 5/1985, del 19 de Junio, del Régimen Electoral General. El voto en blanco es, a mi entender, una buena opción para mostrar activamente el rechazo a las candidaturas. Pero a efectos de los resultados, solo actúa de dos maneras: La primera es, como mera información estadística; la segunda es (y de aquí viene el mito) para calcular el número de votos que le hacen falta a una candidatura para entrar a participar en el reparto de escaños.

Esto es, las candidaturas que no superen el 3% de los votos válidos totales (y válidos totales incluye los votos en blanco, pero no los votos nulos. Artículo 163) no podrán participar del reparto de escaños. Una vez retiradas las listas que no alcancen el 3%, los votos en blancos no vuelven a intervenir. Entonces, efectivamente se debería admitir que, de forma muy indirecta y sin que en la mayoría de los casos llegue a ser significativa, existe una cierta influencia del voto en blanco. De ser muy abundante, el voto en blanco puede “ayudar a dejar fuera”, listas muy minoritarias. Pero de ahí a creer que existe una especie de regla mágica que por ley le da los votos en blanco al ganador… hay un mundo.

El reparto de escaños está descrito también en el artículo 163 y si, sigue la famosa Ley de D’Hondt. En dicho reparto de escaños, solo se tienen en cuenta los votos validos obtenidos por las diferentes listas, y esto evidentemente, no incluye los votos blancos.

Por cierto, son considerados votos en blanco aquellos sobres que van vacíos. Los sobres con un papel blanco dentro, en contra de la creencia popular, serán considerados votos nulos.

El voto nulo:

El voto nulo es, en mi humilde opinión, la manera más tonta de desvirtuar el sistema sin conseguir expresar absolutamente nada. Los votos nulos, no son tenidos en cuenta para nada más que el mero estudio estadístico. No cambian nada y son considerados un error de forma. Son, una torpeza. No estoy de acuerdo con aquellos que piensan que es una forma de protestar. A estos les diría que su protesta, de este modo, no será más que un número de errores en una estadística. En cambio el voto en blanco expresa una intención verdadera de manifestar al menos el “no acuerdo” con ninguna de las opciones existentes.

Espero haber sido de ayuda 🙂

Abrazo cósmico y beso sideral.

Varios Viajes

California 2007

Holaca!!

Una vez más, vengo a actualizar el weblog tras un largo silencio. No voy a enrollarme con porqueses y porquenoses, pero si que hay un tema del que quería escribir algo.

Mis recientes vacaciones en California en plan Road Trip.

Me estaba dando pereza hacerlo, pero afortunadamente Carlos ya se está pegando la pechada y ha abierto un weblog con fotos y algunos comentarios surrealistas sobre la expedición. Está casi todo, en orden cronológico.

De momento, lleva estas entradas:

Si Carlos se anima y lo termina (echo en falta San Diego y Los Angeles), me encargaría de poner enlaces a las nuevas entradas. (Editado: Se ha animado. Entrada para San Diego añadida.)

Por mi parte, fruto de una noche de trasteo con IMovie, he hecho este video … mmm …. resumen:

(Editado: He subido una versión con más calidad 🙂


Abrazo cósmico.