Conducir en Irlanda

Holaca,

Hoy os voy a hablar de lo que viene a ser conducir en Irlanda.

Tened en cuenta que mi experiencia viene de las dos ruedas, pero también he tenido tiempo de ir de pasajero unas cuantas veces en coche. Las últimas, un par de viajes a Tralee, en el condado de Kerry, para ir a jugar la liga local de baloncesto con los Limerick Lakers (ni más ni menos). Lo del baloncesto aquí tiene miga, pero bueno esa es otra historia…

Carreteras, conducir, Irlanda… ¡Vamospadentro!

Para los que no queráis leer el post entero, os lo resumo en una frase y ya podéis ir a procrastinar a otro sitio:

Conducir en Irlanda es como irse a la cama con una prostituta en Tijuana: rápido, sin normas y con sorpresa al final.

El primer concepto nuevo que te golpea en la cara cuando te bajas del ferry resulta evidente: aquí se conduce por la izquierda. ¿Cómo me apañaré? ¿Cuán difícil será? Sales del ferry, recorres unos pocos kilómetros y piensas —bueno, no es tan difícil.

Hasta que llegas a una rotonda.

La sensación de rarunez que se siente al tomar una rotonda en el sentido de las agujas del reloj por primera vez, es sólo comparable a la que se tiene cuando a los 9 años le tocas sin querer una teta a tu prima en la piscina: te queda la leve sensación de que has hecho algo malo y a partir de ese momento no sabes donde posar la mirada.

Aparte de eso, conducir por la izquierda, es lo de menos después de un par de días. Creedme, habrá aberraciones más importantes de las que estar al tanto.

Las carreteras en Irlanda, son diferentes y punto. Oficialmente tienen tres tipos: Nacionales (N), regionales (R) y Autopistas (M). Tres… ¡tienen tres autopistas! Una que va de Dublin a Belfast (M1) otra que lleva desde Dublín a en medio de la nada (M7) (o desde en medio de la nada a Dublín, según se mire) y una circunvalación alrededor de… sip… Dublín (M50).

El resto son nacionales y regionales, que es como decir que no se puede saber nada de ellas hasta que las recorres. Una carretera nacional puede tener un tramo con dos carriles para cada sentido aquí y detrás de esa loma convertirse en un tramo del rally de Cerdeña.

Según la guía Frommers de Irlanda (2007), Irlanda es el segundo país más peligroso para conducir en Europa. Tan solo superado en peligrosidad por… tachán… ¡¡Grecia!! Lo cual no me sorprende en absoluto desde que en las Cícladas, vi pasar por delante de mis narices a una pareja con tres niños… en una moto y sin casco (ninguno). Pero en la Grecia continental, la cosa no era mucho mejor. Según este estudio, en 1999 solo el 20% de los moteros atenienses llevaban casco. La mayoría confiesa que no lo lleva porque “le resulta incómodo” o “le da calor”.

Conducir en Grecia se resume con una memorable frase que le escuché a mi amigo Ixra (hablando de los semáforos):

“Para los griegos, el rojo es solo amarillo intenso.”

Bueno… que me disperso.

Volviendo al tema de las carreteras en Irlanda:

Son una infraestructura insuficiente.

El concepto de circunvalación no está muy extendido. Si haces un viaje largo entre dos ciudades, tendrás que pasar por delante de la pharmacy, la butchery, el pub y la gas station, de tooooodos los pueblos que haya entre medias.

Por esto mismo y porque la red vial es escasa, los atascos son monumentales en cualquier núcleo urbano mediano. A la hora de entrar a trabajar, atasco. A la hora de salir de trabajar, atasco. Los fines de semana, atasco. Pero no os lo imaginéis como la M-40 a las 8 de la mañana, cuatro carriles parados… no… aquí se atasca una calle que resulta ser la nacional X y que pasa por mitad del pueblo. Solo la salida de la gente de la universidad ya crea el caos aquí en Limerick.

Es una red vial rural.

Para que os hagáis una idea, la mayoría de las carreteras te llevarán o te sacarán de un pueblecito. Y es que Irlanda es un país… rural. Aquí todo el mundo es de pueblo y las carreteras también. No es para nada raro girar en una curva para encontrarse un rebaño de ovejas de reglamento en mitad de una carretera nacional. Esto… es lo natural. Si te pasa, pues te jodes y te esperas.

Las ovejas aquí llevan a veces un manchurrón de pintura morada o rosa en el lomo. No lo he contrastado, pero estoy seguro de que es para que los conductores las vean. Porque a menudo están sueltas sin control ninguno en los bordes de las carreteras.

Uno de los sustos más serios que me he llevado estando aquí, ha sido por pasar demasiado deprisa por una zona de cattle crossing (paso de ganado) que estaba en curva. No había ganado pasando, pero no me percaté de que en su trasiego, las deposiciones de las cabezas de vacuno habían creado una película en el pavimento de dudosa capacidad de agarre. Esta capa de mierda, hizo que patinara mi rueda trasera, con el consiguiente latigazo que aunque no va más allá, te hiela la sangre y hace que por un momento se te salga el corazón por la boca.

El mantenimiento es deficiente.

En mis recorridos he visto sobre todo mucha dejadez a la hora de recoger y limpiar las carreteras. Los restos de accidentes y golpes a menudo no son recogidos de inmediato si no están literalmente en medio de la carretera. Se pueden ver coches enteros panza arriba en la cuneta.

En las ciudades, pasa un poco lo mismo. Los bordes de las carreteras y travesías están sucios. Tienen latas, cartones, hojarasca… llevo una semana entera viendo unos calzoncillos en un cruce cada vez que paso de camino a la uni.

Las carreteras sucias son la causa de muchos pinchazos. Antes de venir, llevaba dos años y medio conduciendo motos en España y nunca había tenido un pinchazo. Desde que estoy aquí (no llega a dos meses) llevo tres. Uno me lo he arreglado. No tuve más remedio, porque era enorme y perdí en un rato todo el aire del neumático trasero. Los otros dos todavía no los he tocado. Les he dejado el clavo dentro para que tape el agujero y ya buscaré un momento para repararlos. ¿Veis el trozo de metal?

Los baches merecen mención aparte. No me imagino con una R por estos lares. Solo diré que me alegro de tener una Versys 😛

¿Cómo conducen los irlandeses?

Pues uno de cada seis, sin carné. En Irlanda puedes obtener una licencia provisional para conducir mientras no te sacas la definitiva. Tienes que tener al menos 17 años y mientras no tengas la licencia definitiva, alguien que si la tenga, tiene que acompañarte a todas partes y tienes que llevar una L. Esto en la práctica no se controla. La gente con estas licencias conduce sola, por supuesto.

Antes de que termine el periodo de validez de esta licencia provisional (un año) tienes que hacer el examen para obtener la licencia definitiva. Si suspendes, te darán otra licencia provisional (valedera por dos años) que te permite conducir sin acompañante, pero eso si, con la L.

Antes de que pasen los dos años, tienes que volver a hacer el examen. Si lo suspendes, te renuevan tu licencia provisional y así ad infinitum.

Mi compañera de casa Linda, fue solita en su Nissan Micra a hacer su tercer examen de conducir la semana pasada. Suspendió, se llevó un disgusto y ala… otra vez en su Micra a casa. Vas conduciendo, te hacen un examen, determinan que no eres capaz de conducir y te vuelves a casa conduciendo otra vez. Así de simple.

Entre la población conductora existen dos grupos claramente diferenciados. Están los que conducen con una exasperante parsimonia y los que conducen a la velocidad de la luz. Los primeros se apartan cuando alguno del segundo grupo les arrima el morro, para dejarle adelantar. Esto ocurre, donde sea, como sea y cuando sea. Los coches lentos, se tiran al monte si hace falta, para dejar pasar a un coche rápido que viene detrás. Este último, adelantará aunque venga de frente la mismísima santa compaña.

Donde fueres, haz lo que vieres, así que yo ya me he adaptado. Adelanto a todo lo que se mueve cuando me parece. Siempre dentro de un marco de coherencia, pero desde luego en situaciones en las que en España ni se me ocurriría. Claro que en España el coche que llevo delante no se tira al arcén para que yo pase…

El otro día vi uno de esos anuncios para concienciar a la gente de que no corra. Como los que tuvimos alguna que otra campaña en España, son muy duros, mostrando escenas dramáticas de accidentes y sus consecuencias. Este solo lo pasan después de las 9, echadle un ojo:

Por alguna extraña razón, no puedo evitar reírme cada vez que lo veo. Se que es triste y tal, pero es que lo de la pareja en el muro… ella viendo como él muere delante de sus narices… es demasiado. Es una vuelta de tuerca de más. Parece una película de George Romero. No me lo trago.

Eso si, todo de buen rollito. A excepción de aquellos que conocen las carreteras y a los que les gusta correr, el resto son más bien pachorrones. Aquí no se pita, aquí no se discute. Total ¿para qué? si a la vuelta de la siguiente curva te vas a tener que poner a 20 km/h porque hay un tractor, o un carro tirado por una mula… o lo que sea.

Pero mola un huevo.

Con todo esto, conducir en Irlanda no deja de ser una gozada. Los paisajes, los lugares y el verdor merecen la pena sin duda alguna. Además, conducir es la única manera de llegar a muchos lugares maravillosos.

El sábado pasado estuve en el Parque Nacional de Killarney. No fue una visita como tal, porque ni lo tenía previsto, ni salí con tiempo suficiente. Pero desde luego que tengo que volver porque es un sitio muy chulo. De hecho, me proporcionó uno de los mejores momentos de conducción desde que estoy aquí. Este tramo de carretera entre Killarney y Moll’s Gap:

Una carretera de montaña estrecha y con el firme hecho un asco, pero que serpentea entre lagos, arroyos y valles. Como anécdota, os diré que mientras me jugaba el pellejo bajando por esa endiablada ensalada de curvas me quedé ojiplático al ver una señal de “máximo 100” cuando ni el mismísimo Carlos Sainz hubiera sido capaz de ir a más de 60 en el tramo en el que estaba puesta.

Una iglesia:

Un puente:

Ladies View:

En realidad, esa carreterilla forma parte del Ring of Kerry. Una famosa ruta turística circular de 170 kms que recorre la península de Iveragh partiendo de Killarney. Es un destino muy demandado por turistas y hay rutas guiadas en autobús por el anillo. Eso si, la carretera es tan estrecha, que todos los autobuses viajan en el mismo sentido, el contrario a las agujas del reloj y a los coches se les sugiere que hagan lo contrario.

Bueno, no me voy a entretener más hoy. Ya os hablaré más despacio del Ring of Kerry, porque es seguro que voy a intentar volver con tiempo de hacérmelo enterito.

Nos vemos…

Abrazo Extremo!!

3 Comments

  • Roberto A
    October 17, 2007 - 5:31 pm | Permalink

    No te preocupes demsiado por los pinchazos, piensa que al fin y al cabo llevas una moto. Si llevases coche pincharías el doble ;).

    Es increible dónde puedes ir con una moto, quiero unaaaaaaaaaaaa.

  • Ariete
    July 18, 2010 - 9:28 pm | Permalink

    Estoy en Irlanda. Sí es cierto que son más tranquilos, aunque ya me han pitado por pararme en una calle: quería aparcar y me costaba más que en España.
    Se sobrevive pero hay que tener cuidado. Te sobra coche por la izquierda. Y casi todo está al revés: vas a cambiar y le das a la puerta. Vas a
    poner el intermitente y pones el limpiaparabrisas (aquí fue cuandome pitaron). El retrovisor interior está a tu izquierda.
    Aconsejable ir com copiloto.

  • Pingback: Blog de Teo Romera » No puedo ver The Long Way Around!

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