Teletrabajo: Pros, contras y algunos consejos

Llevo prácticamente 4 meses trabajando desde casa para Igalia y creo que es suficiente para ir haciéndome una idea sobre el teletrabajo. Voy a escribir en este artículo mis primeras impresiones al respecto. Lo he dividido en: una introducción, una lista de pros, otra de contras y unos cuantos consejos desde mi humilde experiencia, para aquellos que se encuentren en situaciones parecidas.

Lo primero y a modo de disclaimer, aclarar que yo no soy un gurú de la organización personal, ni del teletrabajo ni de nada. Ni este artículo pretender ser demasiado riguroso. Sí es cierto que me interesa el tema de la productividad personal y he leído algunos libros al respecto y sigo algunos blogs. Pero en general, no sigo un método específico completamente y mi día a  día se organiza en base a una mezcla de consejos de diferentes fuentes y mi propia experiencia y sentido común. A veces me sale mejor y a veces me sale peor, pero voy tirando.

En los tiempos que corren y en determinados trabajos, puede dejar de ser estrictamente necesario que un trabajador acuda a una oficina, a un horario fijo y lleve a cabo sus tareas diarias desde un lugar determinado. Es evidente que si eres mecánico de motos en un taller, no puedes teletrabajar, o si te toca atender al público en un establecimiento. Pero si eres uno de esos pomposamente bautizados information/knowledge worker (vamos, si trabajas en una oficina y dependes fuertemente de Internet), seguramente habrá muy pocas cosas de tu trabajo que no puedas hacer desde tu casa.

En mi caso, mis principales tareas en Igalia se pueden hacer desde casa. Eso no quiere decir que se hagan mejor, más rápido o más cómodo (o sí), pero que poder, se pueden hacer, es algo que creo que tengo bastante claro ahora. Para resumir, diré que en Igalia me ocupo de las oportunidades de I+D, coordinación del máster en software libre y algunas tareas de comunicación, que incluyen escribir las noticias del portal corporativo. Este es a groso modo, mi día a día.

Para mi caso particular, hay que tener en cuenta también dos matices importantes. El primero es que en Igalia, debido a la cultura de la empresa y al background de la gente que la compone, el trabajo distribuido a través de Internet resulta muy natural. La mayoría de las personas que trabajan en Igalia tienen experiencia en colaborar a través de Internet, principalmente gracias a su implicación en proyectos de software libre. El segundo matiz es el hecho de que yo teletrabajo todos los días. No se trata de que mi empresa permita trabajar desde casa de vez en cuando, o algunas horas. En mi caso, Igalia tiene oficinas en Coruña y en Pontevedra y gente teletrabajando en Helsinki, Barcelona, Sevilla o San Francisco. Todos los igalos pueden teletrabajar si así lo prefieren, pero los que estamos lejos de las oficinas, estamos obligados  a ello.

Mi oficina doméstica 🙂

Como todo, esta situación tiene cosas buenas y cosas malas y como siempre en la vida lo importante es optimizar las ventajas y minimizar las desventajas con la menor perturbación posible. The Oatmeal lo sabe.

Pros

Atender tu casa, tu familia. Resulta importante que tu familia colabore. Que entiendan que cuando estás trabajando, estás trabajando y no deben interrumpirte. Que sepan que el hecho de que estés en casa no significa que estés disponible y que respeten tus horas de trabajo y de descanso. Todo esto es cierto. Pero también es verdad que trabajando desde casa es más fácil controlar todo lo doméstico y atender una familia si es el caso. En mi caso no tengo niños, pero vivo con más miembros de mi familia que a menudo necesitan que haga cosas por ellos. No tendría las mismas energías para ellos ni la misma disponibilidad si a mi jornada diaria hubiera que añadirle 3 horas de atasco.

Flexibilidad horaria. Trabajar desde casa implica la mayoría de las veces que lo harás en un horario muy flexible, cuando no totalmente libre. Esto es un arma de doble filo para mucha gente porque añade un elemento más a tu organización personal y una cosa más que tendrás que decidir por ti mismo. Pero aplicando un poco de sentido común, pronto se convierte en una ventaja clara. Sencillamente es más fácil optimizar el uso del tiempo cuando puedes elegir tus coordenadas espacio-temporales en lugar de que te sean impuestas por tu empresa. A nadie debería importarle que hayas escrito un informe entre las 12 de la noche y las 4 de la madrugada, mientras el trabajo esté hecho y esté bien hecho cuando corresponda. La única salvedad es cuando hacen falta comunicaciones en tiempo real con otra persona. Para una llamada de teléfono o para una reunión, evidentemente habrá que adaptarse a horarios habituales. El sentido común es el límite.

Ahorro de costes. En mi caso personal, no es que mi anterior trabajo me costara mucho dinero. Pero por regla general, desplazarse a una oficina regularmente genera algunos gastos insalvables que no son nada despreciables. Si vas en transporte público, hay que pagar el abono y si llevas tu propio coche, gasolina ¿Cuánta gente no se gasta 200 y 300 euros al mes en gasolina para ir a trabajar? Pasa un poco lo mismo con la comida. Si tienes que comer fuera de casa todos los días, hay que añadir un coste mensual de ¿cuánto? ¿200 euros?

La empresa también puede ahorrar algunos costes si no tiene a sus empleados siempre en las oficinas. Habrá infraestructuras que reciban menos desgaste y servicios que se utilicen menos. Aunque las empresas que se toman en serio el teletrabajo suelen asumir algunos de los costes profesionales que se generan el los domicilios de sus empleados. Por ejemplo, aunque todavía no he hecho uso extensivo de estas facilidades, Igalia paga el recibo del servicio de Internet a aquellos empleados que así lo soliciten, aparte de materiales de papelería, un ordenador portátil y mobiliario de oficina, como sillas, mesas… etc.

Ahorro teórico de tiempo. A priori trabajar en casa es un ahorro claro de tiempo también. Para empezar por lo más evidente, nos ahorramos el tiempo de ir a la oficina. En algunos lugares como Madrid, no es nada extraño que alguien pierda 2 o 3 horas de su día en ir y venir del trabajo de una forma u otra. A los que comen fuera y no quieren gastar demasiado dinero en restaurantes (no tienen ayudas de comida por parte de su empresa) o quieren controlar su dieta estrictamente por motivos de salud por ejemplo, no les queda más remedio que prepararse el famoso tupper y todo el que haya comido de tupper regularmente sabrá que prepararlo lleva un tiempo precioso. En teoría, preparase cada mañana para trabajar desde casa es prácticamente saltar de la cama y sentarse en el escritorio. Además, se pueden aprovechar los descansos del trabajo para ir preparando la comida, poner una lavadora… etc.

Digo en teoría y a priori, porque aunque suena bien, es muy complicado llegar a ese punto de control total en el que te levantas, te vistes, pones la comida a cocer, te sientas a currar y cuando descansas justo cuadra que terminan de cocer los huevos, nadie necesita hablar contigo por Skype cuando te sientas para comer y de la que sales a comprar el pan, eres capaz de llevar el coche a la ITV y contestar el correo por 3g mientras estás en la cola… Así te lo imaginas, pero no se da. Aunque sí hay un ahorro notable del tiempo en general.

Contras

Complica las comunicaciones con los compañeros. Existen multitud de tecnologías para comunicarnos que nos van a facilitar muchísimo la existencia. Para las comunicaciones asíncronas, está lo de siempre (email, wikis, etc.). Cuando se trabaja desde casa hay que prestar atención especial a las comunicaciones en tiempo real. Para eso está Skype, SIP/VoIP, el chat, el teléfono de toda la vida y la videoconferencia (más fácil que nunca desde que existe Google+). Pero por mucho que te esfuerces, no hay nada tan rápido, cómodo, claro y conciso como levantar la cabeza y hablar con alguien que está sentado al lado.  Ni la videoconferencia se acerca. Pero ni por asomo.

Sentimiento de soledad. Por mucho que tengas una lista de gente en una sala de chat, por mucho que hables con ellos de vez en cuando por voz y por muchas reuniones que tengas fuera de casa, no se puede obviar el hecho de que la mayor parte del tiempo estás solo. Muchas veces estás con gente y no estás interactuando con ellos. Pero no estás solo. Pues ni eso vas a tener cuando trabajes en casa. Estás tú solo.

Sentimiento de desorientación, falta de foco. Cuando tienes a tu alrededor un montón de gente tratando de sacar adelante algo, hablando continuamente de lo que hay que hacer y de lo que hace falta terminar, es fácil saber qué cosas son importantes y qué cosas necesitan tu atención. Si todo el mundo anda de cabeza porque hay una entrega de un proyecto importante y estás en la oficina, involucrarse y ponerse a ello resulta más natural. Desde casa sin embargo, puede ocurrir que no aprecies esas urgencias o no consigas discernir lo importante, lo urgente y lo que deberías estar haciendo en cada momento si no prestas atención. Esto puede generar desasosiego, falta de motivación o incluso proyectar una mala imagen a la gente que sí está en la oficina y sí está más al loro.

Falta de contacto humano, echar de menos el colegueo. Si eres como yo y como la mayoría de los seres humanos del mundo mundial y te gusta la gente y especialmente si eres abierto y bromista, al cabo del tiempo, acabarás disfrutando de tus compañeros de trabajo como de tus amigos. Eso es porque harás grandes amigos en el trabajo. Si trabajas desde casa, esto no es tan fácil. Las pocas veces que veas a tus compañeros de trabajo en persona, no cogerás sus chistes. No aparecerás en las anécdotas que cuenten y no tendrás confianza con ellos hasta pasado mucho más tiempo que en persona. Por mi parte, creo que esta es una de las cosas que más acuso de trabajar en casa y por lo que llevo visto en Igalia hay mucha gente esforzándose mucho porque eso no ocurra y es muy de agradecer 🙂

Mayor sentimiento de rutina. Trabajando en casa, hay más riesgo de que tu día a día se convierta en el día de la marmota. Es cierto que para muchos oficinistas, casi todos los días son iguales. Pero desde luego si trabajas en casa, las posibilidades de ver variar tu rutina son mínimas. Si vas a la oficina, puedes salir a comer a diferentes sitios, puedes hablar con diferentes personas, puedes variar el camino de vuelta y hacer diferentes recados o actividades rollo afterwork… con un poco de suerte hasta puede pasarte algo raro. Pero si te descuidas, trabajando en casa puedes conseguir que cada día sea exactamente igual que el anterior y eso no mola nada.

Consejos

Separar claramente espacios y espacios lógicos. Si vas a trabajar en casa y no quieres que tu vida personal, tu vida familiar y tu vida profesional se mezclen, más te vale tener lugares diferentes para que estas ocurran. Lo ideal sería que tuvieras un despacho totalmente funcional, que esté separado de tus lugares de ocio o de las habitaciones donde compartas tiempo con tu familia. En mi caso, mi antigua habitación ha sido reformada como un despacho y yo ahora duermo en otra habitación. Obviamente no todo el mundo tiene habitaciones de sobra en su casa para montarse un despacho.

Yo tampoco. Mi despacho es también el sitio donde me visto y donde guardo mi ropa, donde toco la guitarra, donde leo, donde escucho música y donde veo películas… Pero para todo esto, utilizo un ordenador diferente en una pantalla diferente. He dividido mi escritorio en dos mitades y cuándo no puedo establecer una separación física, al menos aplico una separación lógica y mental. En la mitad de la derecha solo curro, con el portátil de Igalia (gracias al programa OLPI, One Laptop Per Igalian). En la de la izquierda tengo mi sobremesa, con mi música, mis libros, papeles domésticos, temas familiares… etc.

Ducharse, vestirse y prepararse como si fueras a la calle. Aunque una de las primeras cosas que te dice la gente cuando cuentas que trabajas en casa es que se tiene que estar muy cómodo en pijama delante del ordenador, si hay alguna máxima ultra-aconsejable entre las reglas del teletrabajador, es sin duda esta. No hay nada más deprimente y demoledor que sentarse apestando y sin espabilar delante de la pantalla un día tras otro. Si quieres sentirte como un ser humano, has de comportarte como un ser humano. Estar aseado y vestido elimina la pereza, te deja listo para salir de casa si necesitas hacer una compra o un recado y si alguien viene a casa (el cartero, por ejemplo), estarás listo para recibirlo y darle la sensación de que ha encontrado a alguien trabajando en casa en lugar de un guarro maloliente escaqueándose del curro.

Mantener tu entorno ordenado. Yo era de los que tienen todo manga por hombro y aunque lo sigo siendo, desde hace un tiempo soy mucho más consciente de lo importante que es. No se trata de que encuentres las cosas rápido cuando las necesites. Yo suelo encontrar lo que necesito aunque mi habitación/escritorio parezca un bazar marroquí. La ventaja principal de trabajar en un escritorio ordenado es la ausencia de estrés y distracciones. Cada papel que tienes delante que no tiene que ver con lo que estás haciendo: facturas, cartas del banco, libros a medio leer; se convierte en una distracción potencial. Un pequeño recordatorio de otra cosa que también deberías o podrías estar haciendo y así no se puede concentrar uno. Personalmente mantener mi entorno ordenado es una de las cosas que más me cuesta hacer, pero también una de las que más ventajas me reporta cuando lo consigo.

Cumplir un horario, y asegurarse el ocio también. Ya sé que he hablado antes de lo bueno que es tener horario flexible. Pero creo que lo bueno es tener la posibilidad de flexibilizar tu horario, no convertir tu calendario en un queso gruyer. Saber que puedes afrontar imprevistos o romper la rutina haciendo algún recado no es lo mismo que salpicarse el día entero de horas de trabajo. Dedicar una buena porción del día en exclusiva al trabajo ayuda a la concentración y a la productividad al no tener que estar cambiando de contexto continuamente. Al mismo tiempo, deberías establecer también pedazos del día (al final o cuando corresponda según tus costumbres) en los que el ocio esté garantizado. Eso te ayuda a cortar con el trabajo a tiempo de no volverte loco, evitando que pequeños retoques y ajustes te llenen poco a poco la jornada hasta que te encuentras que es la hora de cenar y no has levantado la cabeza de la pantalla. Además, si ya has establecido citas con cosas que no son el trabajo, eso puede darte ánimos para trabajar porque sabes que no es algo indefinido, sino que si por la tarde ya has quedado para correr y dar una vuelta con un amigo, te afanarás para quitarte de en medio las tareas por la mañana.

Salir todos los días de casa. Esta es una regla básica, clara y junto con la de asearse y vestirse, creo que es crucial también (al menos para mi). De verdad, que quede muy claro: hay que salir todos los días de casa. No importa si son las 23.00 y estás sin duchar y hace frío. No dejes que pase el día sin salir de casa. Aunque sea 5 minutos, aunque sea al lado de casa. Sal a dar un paseo, crúzate con otros seres humanos, date cuenta de que el mundo funcionaría igual si tú no entregaras ese informe.

Hacer ejercicio regularmente. Aunque pueda parecer que no es así, el ajetreo de una vida yendo al trabajo quema muchas calorías. Ir, venir, andar, subir, entrar, salir… todo eso es ejercicio y aunque pueda resultar poco intenso, produce un desgaste de energías que trabajando desde casa se van a ir acumulando. Se acumulan alrededor de la zona del flotador, mayoritariamente. Hacer ejercicio regularmente es muy bueno para liberar estrés, aclarar pensamientos y para sentirse mucho mejor con uno mismo. El estrés es una reacción milenaria del cuerpo ante los problemas que nos prepara para luchar o para salir corriendo. Nada mejor para disiparlo que precisamente eso, salir a correr (o lo que te guste hacer). Además mientras estás haciendo ejercicio generalmente cambias de estado de pensamiento hacia otro un poco más automático, más inconsciente, que puede resultar bueno para calmar un poco las mentes en ebullición. Al mismo tiempo, cuando completamos una gesta deportiva o nos esforzamos y conseguimos un buen registro personal nos sentimos mejor con nosotros mismos y aumenta nuestra autoestima.

Hacerte responsable de tu propia integración e información. Hay que ser consciente de que la gente que está en una oficina no está todo el tiempo pensando en qué haces tú, qué necesitas o cómo estás. Has de ser activo comunicando tus necesidades, iniciando tú los contactos con la gente con la que necesites interactuar y ser explícito y claro sobre cómo te va y qué tal estás de ánimos. Si nadie sabe que te está costando encontrar información sobre un antiguo proyecto en la intranet, nadie te va a decir dónde está. Si necesitas ayuda o no llegas a todas tus tareas, tienes que comentarlo también. En una oficina en la que el presente y lo presente rodea a la gente, una vez que digas que vas a hacer algo puede que se olviden de ti hasta que vuelvas con ese algo terminado. El que calla otorga y mucho más si no te tienen delante de las narices. Si no dices que te va mal, no lo van a adivinar.

Buscar contactos uno a uno en la empresa. Siempre que no sea una obstrucción o aumente claramente la ineficiencia, yo procuro establecer contactos directos con personas cuando necesito algo. A veces poner un mensaje en una lista de correo buscando ayuda puede hacerte sentir como un naufrago que envía un mensaje en una botella, cuando en realidad en la oficina están pegándose por ver quién te echa un cable. Si en cambio buscas a una persona en concreto que crees que puede ayudarte, la respuesta es más personal e inmediata. Hay que tener la precaución de no ser demasiado pesado y no interrumpir continuamente, pero hay que hablar con la gente.

Mejor voz que chat, mejor chat que correo. Me gusta el correo porque es asíncrono y no requiere inmediatez. Te permite planificar cuándo vas a contestarlo y te permite explicarte con tranquilidad, consultar la web para responder y además queda constancia para futuras referencias. Pero si estás obcecado con algo, confuso o necesitas respuesta rápida, está claro que necesitas chat. Por otro lado, en cuanto detecto que una conversación de chat puede volverse larga y farragosa, sugiero una llamada por Skype o teléfono. El nivel de interrupción y exclusividad de atención requerido por el medio crece en esa dirección correo->chat->voz, pero a veces necesitas la atención de tu interlocutor en esos términos también, para poder hacer tu trabajo mejor y más rápido.

Salir a comer, reunirse, buscar trabajar desde otro lugares. Hay cosas que también son trabajo y no tienen por qué ocurrir (o no pueden ocurrir) en tu casa. Si hay que hablar con un socio, puedes ofrecerte a pasar por su oficina. Si hay que tener una reunión con un compañero, puedes quedar para comer con él y hablar durante el café. Son oportunidades de trabajar y cumplir, al mismo tiempo que te da el aire y cambias de rutina. Si estas oportunidades no surgen, se pueden crear buscando un lugar donde trabajar en el que haya más gente para que puedas sentirte parte de una especie y para salir un poco a oxigenarte. En estos momentos estoy intentando encontrar lugares para teletrabajar tranquilamente en mis alrededores. La biblioteca de Villaviciosa de Odón, no me sirve porque inexplicablemente solo te dejan utilizar la wifi durante una hora al día o_O! y todavía no tengo controlados cafés cercanos con wifi, pero cuando quiero trabajar en otro ambiente voy a la Universidad Rey Juan Carlos, donde conservo grandes amigos y siempre hay una mesa libre para mi en el grupo GSyC/LibreSoft.

El consejo más importante: no cebarse. Saber cerrar y desconectar. Si te empiezan a arder las pestañas de mirar la pantalla, si te sientes mal, deprimido o triste, lo mejor es salir corriendo y saltar a la piscina. Recordar que eres un privilegiado y celebrar tu suerte con tus amigos 🙂

 

 

Algunos artículos interesantes al respecto de todo esto:

http://www.ezau.com/latest/articles/0146.shtml

http://oneorganizedlife.wordpress.com/2008/08/20/work-at-home-productivity/

http://zenhabits.net/top-30-tips-for-staying-productive-and-sane-while-working-from-home/

http://www.homeofficewarrior.com/tips-for-working-at-home/top-tips-for-working-at-home/

http://www.careerealism.com/14-tips-working-home/

http://www.lifehack.org/articles/lifehack/six-effective-tips-to-work-from-home.html

25 Comments

  • July 10, 2011 - 7:02 pm | Permalink

    En varias épocas de mi vida me he visto obligado a trabajar en modo teletrabajo, o directamente a trabajar desde casa. En cuanto a tema técnico es más o menos como describes, aunque usando la misma máquina para todo. En estos casos yo suelo usar un temporizador de forma que mientras esté a una tarea no me distraiga con otra, pues es muy sencillo ir abriendo varias tareas para al final agobiarse y tener que tomar más descansos por no alcanzar concentración en ninguna de ellas. Con el temporizador me marcaba un mínimo de tiempo que iba a dedicar a esa tarea antes de tocar otra. El tema familiar fue muy importante para mí y no conseguí transmitir del todo que mientras estoy en casa estoy trabajando. En algunas ocasiones tenía que trabajar entre recado y recado, ya que la familia te encargaba cosas que sin duda no te encargaría de saberte en una oficina en la otra punta de la ciudad. Eso en concreto me ocurrió con mi madre, y llegaba un momento que el día se me quedaba demasiado corto y que tareas que tenía encomendadas para ese día ni llegaba no ya a terminarlas, sino a tocarlas. Nunca he llegado a saber de si no he hablado bastante claro sobre esto o si es que directamente consideraba más importante ir a hacer un recado que trabajar. Lo del pijama y ducharse, importantísimo. Te ayuda a marcar una pauta diaria y a organizarte. Otra cosa que me ha ocurrido mientras trabajaba desde casa es que tenía una ligera tendencia a ejercer de apagafuegos con tareas chiquititas, para quitarlas del pool de tareas, mientras que las tareas grandes que exigían varias jornadas permanecían aparcadas. Y mientras llamaba algún cliente con alguna incidencia que de nuevo se “colaba” en el pool.

    Lo del aislamiento y no hablar con gente se acusa mucho. Para paliarlo puedes dejar tus chismes de mensajería personales abiertos y … otra vía de distracción. Como para mí el correo se convirtió en un problema distractor (por lo comentado al final del párrafo anterior) pues empecé a usar el temporizador como referencia, y el correo lo abría una vez cada hora o cada 2 horas únicamente para ver si había algo importante.

    El tema de la concentración se veía gravemente agredido por mis vecinos, que son de esos que necesitan correr todos los muebles para hacer cualquier cosa. En mi caso me molestaba profundamente, lo que provocaba que me cambiara el humor mientras estaba en casa.

    En fin, que el teletrabajo es una muy buena opción, plantea todos los ahorros que mencionas (pero lleva asociados otros costos en cuanto a luz sobre todo), pero no es la panacea que muchos se imaginan.

    • Teo
      July 12, 2011 - 10:11 am | Permalink

      Efectivamente Alejandro, no es la panacea como bien dices. De hecho, yo lo veo como una solución razonable al problema de la distancia en mi caso. Supongo que lo ideal sería poder ir a la oficina o quedarse en casa según tengas el día.

      Lo que está claro es que tienes que cambiar de vecinos 😉

  • July 10, 2011 - 10:13 pm | Permalink

    Teo me has hecho reir con esas analogías…

    Si bien mi regimen de trabajo es infinitamente menos exigente que el de los igalos regulares, puedo darte toda la razón en cuanto las cosas que anotas. Es increíble lo imposible que resulta trabajar cuando no te tomas en serio estos tips.

    Algo que aún no he podido probar es separar espacios físicos, pero me interesa mucho pues elimina esa sensación de presidiario en la que te levantas y tienes enfrente esa mermelada de todo y nada en la que la laptop suele convertirse: entretenimiento, trabajo, comunicación, updates, etc.

    Y hablando de eso… voy a ordenar mi escritorio ya mismo 🙂

    • Teo
      July 12, 2011 - 10:12 am | Permalink

      Sensación de presidiario. Qué bien descrito 🙂

  • Rodrigo Moya
    July 11, 2011 - 1:27 pm | Permalink

    Pues si, te doy toda la razón en todos los puntos, algunos de los cuales yo apenas los he llevado a cabo, como lo de ir a trabajar a otros sitios. En la biblioteca de mi pueblo creo que hay wifi sin restricciones, así que probaré, que creo que puede estar bien.

    Lo que si, añadir que aparte de la ducha y demás por la mañana, yo recomiendo el hacer algún trayecto (en moto, bici, coche o andando) por la calle, quizás para hacer algún recado, como si fueras a trabajar. Un paseito en moto antes de currar te aseguro que te enchufa la energía que necesitas 🙂 Aunque debo decir que yo no lo hago todos los días, así que me voy a aplicar el cuento y me voy a “obligar” a hacerlo. Y lo mismo por la tarde, después de trabajar, salir a la calle a algo. Esto, junto con lo de mantener una habitación separada como oficina, te ayuda a mantener separado el lugar de trabajo del de descanso

    • Teo
      July 12, 2011 - 10:14 am | Permalink

      Los puntos parece que los tenemos todos más o menos claros. Lo difícil es tener la disciplina para hacer las cosas bien. Personalmente, se me da mejor contarlo que llevarlo a cabo 😉

  • Mariela
    July 11, 2011 - 2:02 pm | Permalink

    Hola teo, de acuerdo en todo lo que planteas, llevo varios años en el formato teletrabajo… finalmente he logrado hacer media jornada en oficina y desde casa, lo que mas extrañe los dos años que estuve full “teletrabajo” fue el contacto con otros seres humanos. Aunque las tarde son bastantes desquiciantes, tengo hijos pequeños y pese a que saben que “mamá trabaja”… siempre termino “administrando” mi tiempo entre merienda, deberes, pero la jornada termina a las 11 pm. Eso sí dejo para la noche las tareas laborales gratas, así las acompaño con una cerveza 🙂

    Un alcance respecto a la locura mental de priorización de tareas, personalmente hago listas diarias y semanales (las To Do list), lo que ayuda a organizar el día y las flexibilizas de acuerdo a las circunstancias… hoy por hoy mi memoria de corto plazo esta fundida… y me acuerdo simultáneamente de pedir un presupuesto y de comprar cola calo, y los 3 segundos se me olvida de nuevo (así que manejo listas de cosas domésticas y laborales).

    Coincido que lo del deporte es fundamental… aunque ir al gym.. sigue implicando “soledad”… ideal si tienes partner para correr o hacer deporte de equipo.

    Otro punto, hacer tb. una actividad extra ( n hobby, idiomas 😉 jajaj) lo comento porque con Teo fuimos compañeros de Francés, (a él se le da mejor)… aunque no fui alumana destacada, te obliga a salir de la rutina y focalizarte en otra cosa, aunque sea aburrida, pero como reflejo cerebral viene fenomenal.

    Hay que seguir trabajando en hacer un levantamiento de zonas wi fi para salir de casa y romper la rutina laboral. De hecho he pensado en la opción de generar un espacio así como negocio, que salga tirado para un telecurrante, pero tenga centros de trabajo, la cafetera, sala de reunión, pero no se si aún haya masa crítica para hacerlo …
    y por último aunque sea una vez por mes convocar a los telecurrantes del área para quedar en plan happy hour o hafter work
    saludos!

  • Teo
    July 12, 2011 - 10:18 am | Permalink

    Gracias por el comentario Mariela 🙂

    Respecto a lo que dices de juntar a los teletrabajadores para hacer team building, tienes razón. Ayuda mucho. Igalia plantea reuniones periódicas de fin de semana para pasar todos los empleados juntos. He estado ya en una. Jugamos al fútbol, hicimos presentaciones de unos y otros, fuimos a escalar… la verdad es que muy positivo.

  • Marta Alonso
    July 14, 2011 - 6:20 pm | Permalink

    Hola Teo! Yo llevo tres días teletrabajando y sólo voy a estar dos meses en total así que imagino que algunas cosas no aplican del todo (espero no ganar muchos kilos…), pero ¡gracias por los consejos!
    Lo de ducharse y vestirse como para salir a la calle me pareció básico desde el ppio, pero tengo que mejorar lo de planificar paradas y dedicar tiempo al ocio… esto es un peligro para los que no sabemos decir “¡se acabó!” pero, al menos, si algo no sale puedes darte un paseo por el pasillo gesticulando y jurando en arameo, cosa que no suele estar bien vista en todas las oficinas, y siempre desahoga :).
    Como tú dices me quedo con lo positivo, en mi caso no tengo piscina (y menos mal porque vivo en un tercero ;)). Pero he puesto la mesa en mi sitio favorito de la casa, desde donde veo un trozo de Ría y todo. Para mi es muy importante estar a gusto donde trabajo, que sea bonito y luminoso, un sitio donde me apetezca estar, al final me tiro muchas horas aquí sentada :).
    Lo dicho, gracias, y saludos desde Vigo.

    • Teo
      July 15, 2011 - 12:17 am | Permalink

      Gracias por tu comentario Marta. Estoy seguro de que lo vas a petar este verano 🙂
      No hagas balconing.
      Saludos.

  • Edu
    July 25, 2011 - 11:49 am | Permalink

    Teo, gracias por compartir tu experiencia de teletrabajor, y por hacerlo de manera tan divertida :). Lo que cuentas es muy interesante y creo que todo los que hemos teletrabajado alguna vez estamos de acuerdo con los pros y cons que comentas. Los consejos que das los guardo a modo de guidelines para la próxima vez que me toque teletrabajar.

    Ah, y a propósito, el video del final es genial!

    Edu

  • Nacho Barrientos
    July 25, 2011 - 11:41 pm | Permalink

    Nice article and awesome GIF 😉

  • LolaP
    December 2, 2011 - 2:54 pm | Permalink

    Hola Teo, yo también teletrabajo y lo que más me costaba era el tema de gestionar mi tiempo porque es verdad que cuando uno trabaja desde casa pierde un poco el concepto de horario para cosas de casa / horario para cosas de trabajo y, llegas a despistarte en cuanto a saber cuanto tiempo dedicas a una cosa y cuanto a otra. Pero tuve mucha suerte porque al poco de empezar instalaron un software, Workmeter, que me permite ver mi productividad y así poder gestionar mejor el tiempo y los recursos. Para mi ha sido una solución fantástica y ya no tengo que correr a saltar a la piscina!!

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  • salva
    August 3, 2012 - 9:55 pm | Permalink

    Hola, mi experencia en el teletrabajo no fue buena. Para mi la casa es la casa y el sitio donde desarrollo mi trabajo es eso mi lugar de trabajo.

    Tiene cosas positivas,, dependera de tu vida, social o familiar (tener hijos, parientes en casa etc) eso al mismo tiempo puede ser un obstaculo porque no todos entienden bien que tu momento de trabajo es sagrado y por estar en casa no significa que no estes trabajando.

    Mi experiencia me dice que si tienes una buena casa, un pedazo chalet o simplemente un buen piso con muchos metros cuadrados, puede ser que el teletrabajo te pueda ir bien.
    Si vives en un pequeño pisito y tienes que trabajar desde alguna habitacion mi experiencia me dice que el teletrabajo puede llegar a ser insufrible.

    Tal y como pintan el teletrabajo ahora mismo, es creo que equivocado, a todos les gusta la idea, (era un envidiado por mis amigos en aquellos tiempos) pero ahora mismo tenemos mil oportunidades de compartir oficinas a precios bajos. Nos parecera guay un tiempo pero nos llegara a agobiar con el tiempo ( dias sin salir de casa, tener la sensacion de aislamiento, atrapado sin salir de casa todos los dias)
    Por lo tanto , teletrabajo si,,, en momentos excepcinales.
    Teletrabajo no.. si puedes busca oficinas economicas o comparte oficina a precios bajos (gastos a medias y saber que cuando cierras la puerta ya has terminado.
    Si por desgracia es la unica solucion para poder seguir trabajando el teletrabajo pues,,, si,, mejor eso que no trabajar. Entonces sigue con los consejos del primer email y asi se te hara mas facil.
    Suerte y al toro¡¡

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  • Luis Garcia Falaguer (@_LuisGarciaF)
    August 28, 2013 - 11:27 am | Permalink

    La verdad es que es uno de los mejores artículos que he leído sobre el teletrabajo, muy completo y escrito desde la propia experiencia que eso ayuda mucho!

    Yo también he teletrabajado en algunas ocasiones y te tengo que dar la razón en lo que dices y en los consejos que das. Teletrabajar no es fácil y muchas veces desde fuera se ve como algo positivo pero también tiene su parte negativa.

    Me quedo sobre todo con algunos consejos que das y que a veces no caemos como hacer deporte y reservarse un tiempo de ocio.

    Te dejo un blog que también habla de como Teletrabajar en verano y de cómo compatibilizar vida familiar y laboral. Esperoq ue os resulte interesante! 🙂

    http://blog.videoconferencia.net/2013/08/12/es-posible-disfrutar-del-verano-y-las-vacaciones-mientras-trabajas/

    • Teo
      August 28, 2013 - 1:23 pm | Permalink

      Gracias Luis. Saludos.

  • June 25, 2014 - 10:29 am | Permalink

    MrHicks!!!! Q grande tu artículo. Te conocí a través de tu videoblog y vi este interesantísimo artículo del teletrabajo. Yo tambien teletrabajo (no se si poner el emoticono de 🙁 o de 🙂 ). Llevo así ya un año y cuatro meses. Y hay dias en los que te sientes el rey del mundo, el más afortunado y privilegiado. Sin embargo otros, te sientes solo, aburrido, monótono, antisocial…

    Gracias a tus anotaciones intentaré paliar mis errores, porque soy de libro, jaja, los cometo todos. Aquí ando ahora mismo en el salón de mi casa, currando con el pijama, sin haber tomado todavía café, sin ducharme, labarme la cara y sin peinarme. Joder, solo decirlo me doy asco de mi mismo 🙁

    Además, hay dias q aprovecho para comer con los colegas o así, pero otros que ni salgo de casa. Y es que es cierto eso de que si estás con el pijama, como que te da más pereza. Pero cuando te tienes q vestir y asear para bajar a comprar el pan, luego cuando termina tu jornada, ya que estás “decente” pues es más fácil aprovechar y salir a dar un paseito o así.

    En fin te dejo, si cuando vuelvas a España te apetece salir a hacer unas curvitas por la zona de La Granja (Segovia) o a hacer un poco de enduro (Comer Hamburguesas), avísame.

    Un abrazo y mucha suerte viajero!!!!

    • Teo
      June 30, 2014 - 8:16 am | Permalink

      Gracias Gus! Será un placer visitar tus lares 😉
      Saludos!

  • Silvia
    January 20, 2016 - 1:26 pm | Permalink

    Muy buen artículo y muy completo, felicidades! La verdad es que el teletrabajo tiene sus pros, como la flexibilidad, el ahorro en desplazamientos…y sus contras, como el estar siempre en el mismo espacio, la falta de comunicación, y es muy importante hacer balanza y valorar qué nos interesa más.

    Os dejo un artículo con 6 consejos para garantizar el éxito del teletrabajo, espero que os resulte interesante! 🙂

    http://blog.voztele.com/2015/04/20/consejos-para-garantizar-el-exito-del-teletrabajo/

  • Saritza
    April 1, 2016 - 8:46 pm | Permalink

    El articulo esta muy interesante, el teletrabajo hace a las personas mas productivas y felices ya que pueden manejarse bien en el hogar estar pendiente de la familia sin necesidad de desplazarse de un lugar a otro

  • JOHANIS SAAMS WILSON
    April 13, 2016 - 3:49 am | Permalink

    El teletrabajo es un medio laboral informal que ha ido en auge en nuestro país y que nos ofrece la oportunidad de poder trabajar desde nuestro hogar o cualquier otro lugar de nuestra predilección. Este medio laboral nos proporciona la ventaja de laborar desde nuestras casas y poder darle una mejor administración a nuestro tiempo para poder dedicarlo a actividades ya sean familiares o de diversas índoles. De igual manera nos genera una reducción considerable en gastos que usualmente se realizarían en transporte y en algunos casos alimentación en el receso laboral.

    Considero al igual que las desventajas serian mínimas, las más notorias serian el hecho de no tener compañeros presenciales con los cuales socializar y si no se tiene una conexión a internet rápida y segura muy posiblemente habrían intermitencias en la red que retrasarían nuestras labores.

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