No puedo ver The Long Way Around!

Llevo años haciendo mis pinitos como motero viajero. No tengo un currículum impresionante, pero tengo el mío. Empecé yéndome a Irlanda a través de Francia hace unos años para una breve estancia de investigación. Me divertí conduciendo en Irlanda y descubriéndola poco a poco, los fines de semana. Más tarde, aproveché un viaje de trabajo a Munich para recorrer gran parte de Los Alpes en moto. Una época en la que aprendí mucho y me empezó a picar de verdad lo de viajar a lo grande en moto.

Durante 2010 hice un alto en el camino y tuve ocasión de enfocarme en un viaje mucho más potente. Me marché a Sudamérica e hice un viaje de casi dos meses desde Ushuaia a Cuzco. De aquella experiencia guardo muchos amigos, un vídeo más o menos chulo, una entrevista, algunas fotos y gran parte de la poca (o mucha) experiencia que tengo.

Al volver de aquello, incluso hice un pequeño amago de dedicarme a las motos profesionalmente y aunque después de probarlo ya me lo quité de la cabeza y ahora estoy trabajando en “lo mío”, mis compañeros en Igalia debieron flipar cuando mi primera presentación nada más entrar, todavía hablaba de viajes en moto.

Desde entonces, he seguido aprendiendo, he seguido montando y he cambiado de moto. Por fin tengo la moto que siempre había querido tener, mi BMW R1200GS con la que llevo ya más de un año. La disfruto mucho cuando monto el día a día, cuando salgo con amigos y cuando he podido hacer algún pequeño viaje por España. Lo único que tiene “de malo” es que tenerla ahí en el garaje te hace fantasear con todos los lugares que te estás perdiendo por estar aquí, por quedarte en casa. Te hace pensar que llega a ser un sacrilegio tener ese pedazo de burra y usarla para ir a recados. Cuando lo que de verdad está pidiendo es que atravieses con ella todos los países que acaban en -stan.

Nunca he dejado de pensar en viajar en moto a lo grande. Nunca he perdido la esperanza de poder hacer un día un viaje realmente épico montado en mi propia moto y a mi libre albedrío. Tal vez no sea el momento, tal vez no tenga dinero, tal vez tenga compromisos familiares, profesionales, compromisos conmigo mismo, tal vez no sea un gran piloto, tal vez no sea un gran viajero… pero soñar es gratis. Incluso tengo un fichero de org-mode con lo que sería el primer borrador de un plan para dar la vuelta al mundo en moto (hay gente que se entretiene en cosas peores).

En una tarde tonta de lluvia y descanso, por fin me he puesto el primer episodio de The Long Way Around. Algo que había estado posponiendo desde el 2006, cuando me enteré de que existía el documental. Durante todo este tiempo he evitado verlo sin saber muy bien por qué, de manera inconsciente. Mucha gente me ha hablado de él y estaba seguro de que tenia que verlo en algún momento. Pero algo me lo impedía y yo no me daba cuenta de qué era, aunque lo sospechaba.

Pues bien, hoy puedo afirmar que lo paso mal viendo el documental. Lo paso realmente mal por la envidia y me cuesta luchar contra el impulso de mandarlo todo a tomar por culo y desaparecer dos años en moto, volver convertido en lo mejor que pueda llegar a ser y con el culo pelado y el corazón lleno de sensaciones. Me falta tiempo para comprar mapas, hacer cursos, ponerme vacunas, pedir visados y pasar los mejores y los peores momentos de mi vida.

Algún día, quizás.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *