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Varios Viajes

Un Paréntesis

[Hay un resumen para los que no quieran leer al final del artículo, dale para abajo]

[There is a reduced English version of this post at the end, just scroll]

Sé que hace mucho que no escribo en este blog y que últimamente he estado bastante callado en FaceBook y Twitter (para lo que yo solía ser), y va a seguir siendo así durante un tiempo. En los próximos meses es muy probable que no atienda como antes mis diferentes lugares en Internet. Pero antes de asumirlo finalmente y dejar aparcado por un tiempo este blog, quiero utilizarlo para hacer un pequeño resumen de qué he hecho últimamente y qué planes tengo entre manos, que sirva a familiares y amigos para estar al corriente de mi vida.

No diré que 2012 haya sido un mal año para mi, porque decir que un año ha salido malo es muy fuerte. Durante todo un año siempre hay cosas que van bien y cosas que no han ido del todo bien, pero que podrían haber ido mucho peor. Así que lo mejor es ser positivos y mirar hacia delante siempre que estemos en una temporada un poco gris. En mi caso, no me puedo quejar. Siempre he pensado que llevo una vida de privilegiado y que tengo los mejores amigos y la mejor familia. No me falta de nada y disfruto de salud y tengo montones de aficiones e intereses. Así que me siento afortunado y agradecido por mi situación y procuro vivir una vida plena y feliz.

Aun así, desde el verano pasado he ido llevando a cabo varios cambios en mi vida con un objetivo concreto. El pasado septiembre dejé de trabajar en Igalia, que a pesar de ser algo que ya queda muy lejos, es muy probable que muchos de los que leerán este post no lo sepan todavía. No lo he ocultado expresamente. Sencillamente cuando dejé Igalia me ocupé pronto con otras cosas y no encontré el momento de explicar el por qué de mi salida, tranquilamente y con la atención que merece, en este blog. Ahora es demasiado tarde y tendrá que valer con que diga que no tuve absolutamente ningún problema allí y que estoy orgulloso de haber sido partícipe de una iniciativa tan especial gracias a la cual he conocido a gente maravillosa y he tenido la oportunidad de crecer personal y profesionalmente.

Lo único que no me ha gustado de mi temporada en Igalia ha sido el teletrabajo. Creo firmemente que el teletrabajo tiene muchas cosas positivas y en mi caso me ha permitido ocuparme de mi casa y mi familia al tiempo que me sentía útil, ganaba dinero y progresaba profesionalmente. Pero supongo que lo difícil del teletrabajo se acentúa con el paso de los meses y tras año y medio trabajando desde casa, sentía más fuerte la necesidad de dar un cambio a mi vida.

Inmediatamente después de dejar de trabajar, me incorporé a un curso para hacerme profesor de español para extranjeros y durante el último trimestre de 2012 y algunas semanas de enero, me enfoqué en ello por completo. Aprendí muchísimo, me lo pasé muy bien e hice amigos nuevos. Así que no sólo he abierto una puerta a una posible nueva actividad profesional, sino que también conseguí romper la monotonía de pasar tanto tiempo en casa. Durante el curso salí mucho con mis compañeros de clase y volví a sentirme parte de un grupo. Disfruté de nuevo de las pausas del café, de los chismorreos, del trabajo en equipo y del buen rollo y el contacto humano en general. Así que me sentó de maravilla.

Bien ¿y qué voy a hacer ahora?

Espero no haberos aburrido demasiado con la introducción, pero como casi siempre el plato fuerte viene al final 😉

Durante los últimos meses, mientras hacía el curso y especialmente desde enero, he estado preparándome para hacer un pequeño paréntesis en mi vida normal y llevar a cabo algo que me ronda la cabeza desde hace años. Esta primavera (a primeros de mayo si todo va bien), voy a salir a dar la vuelta al mundo en moto. Un viaje que me llevará por Europa del Este, Asia Central y Rusia, Canadá, Estados Unidos, México y Centroamérica, Colombia, Ecuador, Perú, Bolvia y Argentina (y parte de África si el tiempo y el presupuesto lo permiten). Calculo que estaré fuera de casa entre 12 y 16 meses.

Como es lógico pensar, esto no es algo que se pueda preparar y llevar a cabo de la noche a la mañana. Hace años que elucubro con la idea y he ido aprendiendo cosas aquí y allá. Mi propia experiencia también ha ido creciendo con el tiempo. He aprendido sobre motos y he hecho mis pequeños viajes y otros no tan pequeños. Pero ha sido especialmente en los últimos meses que he estado más ocupado concretándolo todo para que pase de ser un sueño a una realidad. Visados, vacunas, compras y modificaciones para la moto, un seguro médico, planear la ruta, obtener un carné de pasajes, aprender mecánica básica, contratar una gestoría que se ocupe de los asuntos familiares y personal doméstico que eche un cable en casa cuando yo no esté… son infinidad de cosas las que hay que preparar y estoy en la recta final.

Como nunca me he caracterizado por hacer las cosas con mucho tiempo. Ahora mismo estoy inmerso en una vorágine de papeleos y quehaceres que convierten cada día en una pequeña gimkana. Lo mismo puedo pasar la mañana en la embajada de Kazajistán, que la tarde en el garaje metiendo mano a la moto y la noche intercambiando correos con un contacto en Corea para acordar el transporte de la moto a Norteamérica. Lo tengo todo manga por hombro en una especie de caos controlado al tiempo que todo se precipita cada vez más rápido hacia el 5 de mayo, fecha que me he propuesto no rebasar para salir de casa.

Como decía, escribo este post principalmente para familia y amigos. Para que sepáis de mi y para que tengáis la oportunidad de enteraros de cómo seguir mi aventura a través de Internet a partir de ahora. Supongo que si has llegado leyendo hasta aquí, puede que tengas algo de interés en seguir sabiendo de mi mientras viajo. Querrás leer mi blog, ver las fotos que haga o ver algún vídeo que suba a Internet. Pues bien, todo eso no lo voy a hacer yo sino…

… mi alter ego motero aventurero en Internet.

Desde hace más de un año mantengo un personaje en Internet que me sirve para dar rienda suelta a mis pensamientos más absurdos mientras monto en moto. Se trata de un personaje “ficticio”. Un hobby que se me ha ido un poco de las manos. El 99% de este personaje soy yo y el 1% restante lo modifico un poco para salvaguardar mi identidad. No es que sea muy importante lo del anonimato. Es solamente que creí que sería un buen aliciente para el personaje que no mostrara su rostro ni tuviera una identidad. De hecho, muchos amigos y conocidos conocen este personaje y además, tengo planes para empezar a dar la cara una vez mi viaje esté en marcha. Hasta entonces, para no estropear la sorpresa, os pido que no lo reveléis si lo sabéis 😉

Mi alter ego motero aventurero en Internet tiene página web, página de FaceBook, cuenta en Twitter y sobre todo, un canal en YouTube que es su principal medio de comunicación. Si quieres seguir el viaje, solo tienes que escribirme (por correo, por FaceBook o por WhatsApp) y te diré cómo encontrarme. También puedes llamarme y contarme cómo te va 😉 Toda esta parafernalia no es para darle boato al asunto (mi personaje no es más que un pequeño juego), es porque si escribo aquí los enlaces, será muy fácil identificarme y estropearé de algún modo la sorpresa que tengo preparada para salir a la luz (pronto).

Nada más. Si has leído hasta aquí, te lo agradezco y espero que me acompañes en mi inminente aventura. Si quieres que nos veamos o te debo dinero o algo, que sepas que te queda un mes escaso para perseguirme 😉

Abrazo!

[Resumen para los que no quieren leer mucho]

Me voy a dar la vuelta al mundo en moto. Lo voy a subir todo a una página web supersecreta. Si quieres que te diga cuál es, escríbeme y te lo paso. Si te debo dinero pídemelo ahora o aguántate un año.

[Reduced English version of this post]

I’m starting a motorcycle trip around the world in May.

Humor Varios

Tiempo, distancia y tamaño

Hace tiempo que vengo pensando una teoría sobre cómo todas las cosas que nos importan y todas las cosas que nos resultan un problema se relacionan con nosotros en el tiempo, la distancia y el tamaño.

Sé que resulta obvio, pero me divierte pensar como estas tres magnitudes cambian por completo a lo largo de lugares y personas, pero siempre están presentes de un modo u otro en todo.

Todo lo que nos importa o molesta está por llegar, ha ocurrido ya o está ocurriendo en el presente y su posición relativa a nosotros en la linea temporal puede hacer que nos interese más o menos o que nos fastidie más o menos. Pensar en morir algún día, puede preocuparnos un poco. Descubrir que estamos a punto de morir, puede hacernos enloquecer. Igualmente, algo que esperamos con ansia puede ilusionarnos y una vez que ha ocurrido, puede causarnos indiferencia si no ha satisfecho nuestras expectativas.

Todo lo que nos importa o molesta, tiene un tamaño relativo a nosotros. Que sea más grande o más pequeño influye en cómo nos afecta. Una picadura de mosquito nos puede fastidiar un poco, una afección cutánea que se extiende por todo nuestro cuerpo puede hacer que disminuya considerablemente nuestra calidad de vida. Un helado puede gustarnos mucho y un camión de helado puede sepultarnos para siempre.

Todo lo que nos importa o molesta, está a una distancia de nosotros. Si nuestra pareja está en otro país, puede que la echemos de menos. Pero tal vez si la tenemos a 15 minutos de casa (o en casa) empecemos a echarla de más. Si un terremoto ocurre a 20 kilómetros de nuestra ciudad, nos preocupamos y empatizamos con las victimas de otro modo que si ocurre a 6000 kilómetros.

Hoy me he lanzado a escribir sobre esto desde la terraza en la que acabo de cenar en Galaroza, un pequeño pueblo de la sierra de Huelva en pleno Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, tras presenciar un detalle mundano que me ha recordado la idea una vez más.

Alguien ha dejado una furgoneta mal aparcada delante de la terraza y uno tras otro, todos los coches que veo pasar lo hacen con mucha lentitud, con sumo cuidado y el conductor mide una y otra vez con frenéticas miradas alternativas a ambos lados como si estuviera viendo un partido de tenis desde la primera fila.

Lo primero que he pensado es que si esta gente tuviera que conducir en el centro de Madrid, se tragaría la lengua a las dos manzanas de salir. Porque para mi, el espacio que hay a pesar de la furgoneta, es suficiente para pasar tan rápido como se quiera y estoy convencido de que el ritmo de vida en este pueblo de la sierra de Huelva influye mucho en cómo los conductores aprecian las distancias.

Del mismo modo resulta interesante pensar cómo la gente que se preocupa por el medio ambiente y la que no lo hace, aprecia de diferente forma estas tres magnitudes (al menos en este ámbito). Los primeros piensan que el problema es grande, que El Amazonas está cerca y que hay que preservar el futuro. Mientras que los segundos a menudo, piensan que el problema es para tanto, los polos están muy lejos y que para cuando queramos o podamos hacer algo, ya estaremos muertos.

También me resulta curioso ver cómo mucha gente se declara amante de los animales y sería incapaz de darle una patada a un perro, pero no se inmuta cuando aplasta un mosquito. Me divierte pensar en cambiar la escala de las cosas e imaginar situaciones inverosímiles ¿Quién le daría manotazos a un mosquito de 20 kilos hasta reventarlo? ¿Y quién querría acariciar a un perro del tamaño de un mosquito?

Imaginad una hormiga que camina por el borde de la mesa donde estáis cenando. Alguien decide darle una toba con el dedo y enviarla unos metros por el aire. La hormiga no muere, porque tiene exoesqueleto y es dura de cojones. Pero de repente vuela el equivalente para ella a miles de kilómetros y aterriza en otro lugar totalmente ajeno a su entorno ¿Qué pasa con su vida? Tiene que empezar de nuevo, en otro lugar, sin trabajo sin amigos… Pensad en si os lo hicieran a vosotros. Zas! un dedo gigante os da un tobazo y voláis hasta Moscú ¿Y ahora que? Las hormigas no tienen móviles, ni google maps ni nada de nada. Le das un tobazo a una hormiga y no volverá a ver a sus hijos, puede que caiga en una región en guerra (guerra entre insectos, que son sanguinarias) o en medio de un charco que para ella sería como un inmenso océano. Si tiene suerte puede aterrizar en una hoja y llegar a la orilla… pero tal vez sea devorada por algún depredador o acabar navegando alcantarilla abajo. Podría emparanoiarse y pensar que está descendiendo al averno (dependiendo de sus creencias hormiguiles)

Le das un tobazo a una hormiga y le has jodido la vida.

Opinion Varios

Tiempos líquidos? Tiempos exponenciales!

Hace bien poquito, os hablaba de Zygmunt Bauman y sus tiempos líquidos. De cómo lo que era, ya no es. De cómo lo que aprendes, deja de servir. De cómo lo que hiciste deja de aportarte. De cómo tus éxitos pasados no te ayudarán en tu futuro.
En estos tiempos de cambio Karl Fisch, un profesor de secundaria de Colorado, nos recuerda que el cambio de estos tiempos, es exponencial.

No dejéis de ver este vídeo:

¿Todavía crees que…

  • … el capitalismo puede durar mucho más?
  • … lo que has aprendido en la escuela/universidad/empresa puede servirte de mucho durante muchos años?
  • … se pueden cerrar las fronteras de un país o que serviría de algo?
  • … el ser humano es sostenible?

Hay varios aspectos positivos en la presentación. Muchos se refieren a la capacidad de trabajo colaborativo, a las posibilidades de las nuevas comunicaciones, al aumento del conocimiento… pero de poco servirá el lado bueno si seguimos demostrando que Bill Hicks tenía razón al decir que somos un virus con zapatos:

Si, lo sé. Bill Hicks no venía a cuento ahora y además ese vídeo no tiene relación… pero qué le voy a hacer… es el puto amo™.